¡No te comas el bosque!

El bosque nos proporciona varios servicios, ¡retribuyamos!

¿Sabías que la destrucción de los bosques favorece el desarrollo de las epidemias?

La selva desaparece con un ritmo alarmante. Cada año se pierde el equivalente de la superficie de Grecia (131,000 KM2). En las zonas de bosques tropicales primarios, la conversión forestal en tierras agrícolas o plantaciones es el principal factor de deforestación.  Esta deforestación está vinculada con nuestros modos de vida. La ONG Envol Vert desarrolló el Quizz Huella Forestal que permite entender como nuestro consumo cotidiano puede impactar los riesgos de deforestación asociados a estos productos.

La degradación de los ecosistemas y la deforestación facilitan la transmisión de virus entre animales salvajes y humanos. A menudo el ganado puede ser un vector intermediario. Hoy un 60% de los virus afectando a los humanos son de origen animal (se llaman así “zoonosis”), cuyos dos tercios vienen de la fauna salvaje. Esta cifra no está por reducirse.

Hace ya 10 años, un estudio liderado por Sarah H. Olson para el Nacional Center for Biotechnology Information (NCBI) demostraba en Brasil un aumento de un 4.3% de la deforestación entre los años 1997 y 2000,  el cual  provocó un crecimiento de casi un 50% del nombre de casos de malaria.

¿Cómo se puede explicar este fenómeno?

Los movimientos de la fauna

La deforestación borra los hábitats naturales y empuja a los animales a trasladarse en busca de alimentos, lo que los lleva a acercarse al ganado y seres humanos, multiplicando los contactos así.

Esto es exactamente lo que pasó con el Ébola en África ecuatorial, difundida por un murciélago. El Ébola fue la causa de más de 11.000 fallecimientos en África entre 2013 y 2016. Un estudio de 2017 demostró que las zonas en las cuales la aparición del virus era más frecuente correspondían a zonas deforestadas. Los murciélagos que llevaban el virus iban a alimentarse cerca de las casas y de las plantaciones, contagiando las frutas con su saliva y el suelo con sus deyecciones.

Hay que saber que la mayoría de los animales llevan virus del tipo “coronavirus”, como camellos, murciélagos, pangolín, etc.  Tal como el Ébola lo muestra, no es la primera vez que un virus pasa de un animal al humano, directamente o por el intermediario de otros animales.

Nat Geo

La destrucción de las barreras biológicas

Sin embargo, los traslados de especies salvajes no son los únicos factores. La deforestación también provoca una fuerte caída de la biodiversidad. Según el IUCN, la destrucción de los hábitats es la primera causa de la sexta “extinción masiva”.

Estas reducciones de población borran lo que los científicos llaman “las barreras biológicas”. En efecto, los anfibios, reptiles, y otras especies consumiendo insectos o pequeños roedores, ya no regulan suficientemente las especies que facilitan la transmisión de enfermedades. Los ecosistemas degradados con mala salud, pierden su capacidad de resistencia y de regulación de los agentes patógenos.

El impacto del cambio climático

Algunas enfermedades están particularmente favorecidas por el cambio climático. Con el calor, los mosquitos que llevan potencialmente unos agentes patógenos, alcanzan su madurez rápidamente, lo que los hace riesgosos más tiempo, en lugar de picar durante sus 3 días de madurez habitual, pican durante 6 a 7 días.

Se ha visto un aumento de un 1,1°C desde el aire preindustrial, lo que representa un aumento de un 7% del fenómeno de evaporación del agua. Así experimentamos sequías más intensas, que endurecen al suelo, y  lluvias intensas que el suelo ya no logra absorber. El agua que se queda estancada es un entorno muy favorable a la proliferación de algunas bacterias, como el cólera, y a la multiplicación de los mosquitos que están  ampliando su repartición. Estos fenómenos se intensifican más por la deforestación y el monocultivo.

Un ejemplo que conocemos bien, vinculado a la multiplicación de los mosquitos, corresponde al aumento preocupante del número de casos de dengue en Perú.

Focus en Amazonia

Ahora varios científicos avisan que la próxima pandemia emergente podría surgir de la Amazonia, si la política de los Estados y el abastecimiento de carne, madera y soya de las empresas siguen aumentando las tasas de deforestación.

¿Qué podemos hacer? Informarnos acerca de los productos que consumimos, por ejemplo: conocer las prácticas que se utilizan para su elaboración; muchas veces desde el tipo de empaque podemos hacernos una idea de la preocupación y responsabilidad que tiene el vendedor con el medio ambiente y el público.

IG con_servandonos

Fuente: ONG Envol Vert y Revista Fórum Café

ODS 12: Producción y Consumo Responsable

ODS 15: Vida de Ecosistemas Terrestres

#ambiente #objetivos #huellaambiental #habitat

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